¿Jugamos?

Me gustaría hacer una confesión, lo reconozco……Tengo un punto de señorita Rotenmeyer. Y es un punto que es transversal en muchísimas partes de mi vida, necesito que todo se haga de la manera “correcta” (claro está es mí forma).

Poco a poco la vida me va enseñando que hay otras maneras y que “correcto” es simplemente una forma entre un millón, a esto también han ayudado mis lecturas de antropología.

Sin embargo ayer tuve un zasca en toda la cara, pues por mucho que leamos o veamos en abstracto no se aprende, hay que vivirlo en las propias carnes. Algunas tardes voy a jugar con los niños que están ingresados en el hospital de mi ciudad, y claro….yo con mi manera “correcta” de jugar, en ocasiones he tenido que respirar y relajarme…..pues ellos deciden inventarse la reglas y ….Oh, sorpresa! Nos lo pasamos genial.

Ayer fue una de esas tardes de juegos, en cuanto llegue ya había en la sala una madre con su hija, estaba pintando y claro, parte en el folio y parte en la mesa, en seguida puse un mantel de plástico (ahí mi instinto Rotenmeyer haciendo acto de presencia), luego fui a ver al resto de niños para que decirles que podían venir a jugar.

Al rato vinieron varios niños entre 6 y 9 años con sus padres y un pequeño de unos 2 años. El pequeño sólo hacia que subir a la mesa y tirarnos el juego…..yo no podía entender porqué la madre no lo cogía y lo sentaba.

Luego nos pusimos con las pinturas…..y claro él quería jugar…..en fin acabo sucediendo, me pinto de arriba abajo….yo me quedé helada y de pronto lo entendí, lo sentí …..”Y que más da? Qué importancia tiene realmente?………ninguna….sencillamente estamos jugando y forma parte del juego” .Era algo que tenía GRANDES POSIBILIDADES de suceder y sucedió, los padres le corrigieron un poco, aunque sin gritos y manteniendo una mirada de amor hacia el niño.

Cuando se iban, se quería llevar una pelota, yo se la cogí y le hice un juego con ella, él de pronto la quería……ahí mi versión Rotenmeyer volvió a salir (me dijo que no, obvio), sin embargo, la madre le dijo ” Un rato, pero luego se la devuelves”, así que le deje al niño la pelota……y cuál fue mi sorpresa cuando con una sonrisa imitó mi juego y luego me devolvió la pelota sin más. Me quedé con cara de tonta.

Se dice que cuando ayudas a los demás estos te devuelven mucho más…..y a mi ayer me dieron una gran lección y cada tarde que compartimos juntos siento que me enseñan nuevas formas de jugar y vivir.

La semilla que me gustaría compartir es que te permitas cambiar de opinión, que te des permiso para salirte de la raya, del folio, somos seres en continuo movimiento, permitamonos trazar esa línea hasta donde sintamos que finaliza. Recordando siempre lo que decia Jean-Paul Sartre “Mi libertad termina donde empieza la de los demás “.

Salud y buena vida🌻

Publicado por palomaria78

Me considero una peregrina en esta vida, entendiendo peregrina como persona con ganas de aprender, viajar, descubrir y acompañar en el crecimiento personal tanto a la gente que comparte camino conmigo como conmigo misma.

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